Héroes y villanos

A menudo resultaría de lo más conveniente tener a mano uno de esos superhéroes que surcan el cielo con su capa al viento o saltan de edificio en edificio. Que salvan vidas y ponen en su sitio a villanos del más variado pelaje. Estos héroes que llevan el prefijo “super-” son personas de valores sin parangón, fuertes e inteligentes. Criaturas de otros mundos o, de ser terrícolas, resultado de un experimento científico o víctimas de la picadura de un arácnido.

Pero que estos sean personajes de ficción no significa que, a nuestro alrededor, no existan héroes y heroínas de los de a pie, sin capa ni calzoncillos por fuera. No hay muchos, pero alguno queda. Son los que, fieles a sus principios, no se venden, ni se callan, ni clavan el puñal en la espalda de un inocente aun a sabiendas del coste que supone defender la dignidad propia y ajena. Decía Scott Fitzgerald, novelista de la llamada Generación Perdida:“Muéstrame un héroe y te escribiré una tragedia”. Muy cierto; porque héroe es ese tipo molesto que te pone frente al espejo y te enseña la etiqueta de tu cobardía. Y, claro, eso no gusta. Tener dignidad se paga, pero no olvidemos nunca que lo barato sale caro y que el precio por mantenerla siempre merece la pena.


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4 opiniones en “Héroes y villanos”

  1. Sí, lo barato sale caro.
    Nunca Europa ha sido una única entidad, no lo fue en el principio medieval, no lo fue en el renacimiento y no lo es ahora.
    Y por no haber entendido eso tan antiguo de que ‘la unión hace la fuerza’, llevamos mas de 80 años llamando al primo de Zumosol.
    Y pidiendo y pidiendo y pidiendo…, y no nos damos cuenta de que ahora en la casa del primo quien hay es un individuo que vela por su dinero y sus intereses, y ha ocurrido lo que nadie previó.
    Nació Europa como la Comunidad Económica Europea, y ahora dicen que somos la Unión Europea, la desunión más bien…
    O nos ponemos las pilas de una vez o seguiremos siendo unos pedigüeños, llenos de leyes imposibles de cumplir. Es hora de darle una vuelta de tuerca, la buena de una vez.
    Y eso empieza por la auto defensa. Sin paliativos, sin dudas, sin ideologías trasnochadas y ruinosas.
    ‘Vis pace para bellum’, que decían los antiguos.

    Y otra vez de acuerdo con vd., siempre hay héroes, como siempre hay villanos.

    Existe dos maneras de ser feliz, como decía Freud, ‘una es hacerse el tonto y otra, serlo efectivamente’, no sé si los europeos somos felices por una u otra manera.

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